Un convenio de pago es un acuerdo por el cual la Tesorería General de la República permite pagar una deuda tributaria en cuotas, en lugar de exigir el pago al contado. Es una herramienta útil cuando la deuda es legalmente exigible y la empresa necesita estructurar el pago en el tiempo.
Pero hay una verdad que la mayoría de empresarios no escucha de su contador: firmar un convenio es un acto jurídico con consecuencias serias. No es solo "ponerse al día" en cuotas. Al firmar, se está reconociendo formalmente la deuda completa, lo que interrumpe las prescripciones y cierra varias vías legales que podrían haber estado abiertas.
Por eso, antes de firmar cualquier convenio, lo primero es revisar si la deuda es legalmente exigible en su totalidad, o si hay partes prescritas, partes con vicios de cálculo o partes con vicios formales que se podrían atacar.