Es un mecanismo legal por el cual, pasado cierto tiempo sin que el SII ejerza correctamente sus facultades de fiscalización o cobro, la deuda deja de ser legalmente exigible. En palabras simples: si el Servicio se demoró demasiado en actuar, pierde el derecho a cobrarle.
Está expresamente regulado en los artículos 200 y 201 del Código Tributario. No es un vacío legal, ni un truco: es derecho aplicado todos los días en los Tribunales Tributarios y Aduaneros del país.
Para muchos empresarios, la prescripción es la diferencia entre cerrar la empresa y seguir operando.